TENET representa un mundo egoísta regido por la simetría, donde las personas viven bajo las estrictas normas de la armonía, la perfección y la belleza: recorridos definidos geométricamente, movimientos acompasados en el tiempo, interacciones preestablecidas. Se presenta una realidad que no deja espacio a la improvisación y donde el individualismo reina imperante, sin conciencia en el conjunto, sin sentimiento de colectivo.